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Memorias de un reaccionario

Orden

Barcelona, la ciudad donde vivo ahora, es, finalmente, ordenada.
El orden es de una belleza paralizadora, invita a dejar las cosas
para mañana, dejar algo para mañana es dejarlo para siempre.

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Regreso a casa

Regreso a Barcelona. Podría decir a casa, pero desde que me fui de Buenos Aires, hace ya tres años, no he vuelto a tener la agradable sensación de regresar a casa. Ya, antes de abrir la puerta, sospechaba lo que ocurriría: no la veo. Creo que una deformación muy común hoy, especialmente, por lo que conozco, en España, es recorrer las cosas, las personas, ´viendo´ más las cuestiones que los envuelven que la cuestión en si misma. Me explico: "me gustaría hacer obras en el piso….un gran estudio….me dedicare finalmente al arte?….no se…..y entonces?, no será mejor, teniendo en cuenta , además, la posibilidad, habida mi forma de vida, de alquilarlo…incluso venderlo…. -ansiedad creciente-….. mi hijo…esta viviendo en casa….hasta cuando?….. -crece la ansiedad-… cartas: aviso de pago de IBI: 1.600 euros, hostias!….además debo pagar a los asesores, al diseñador….en fin, es fácil comprender que a esas alturas las paredes de mi piso se asemejan mas a los códigos de la Matrix que al deleite del blanco sobre blanco que ofrece el sol de fines de invierno que entra por las balconadas.

Han eliminado mis referentes en la ciudad donde vivo. Me siento un extraño en mi ciudad. Siempre me ha parecido que la situación ideal es la de extranjero, al no disponer de referentes, de anclajes, de lastres –incluso-, uno se puede sentir más libre. Libre de tomar o no. Pero no es posible sentirse extranjero en la ciudad donde uno creció, por más que dinamiten todos los espacios. Es más, ahora no quedan los espacios, pero los recuerdos, que ocupan más que los espacios, no se pueden reflejar más que en lugares extraños. El aire no se renueva, y lo que no se renueva se pudre.

Hay dos cosas que se, que siento, ciertas en este momento: quiero compartir mi vida con mi mujer, me gusta la canción de Patty Smith que esta sonando: People have de Power.

De donde venimos. A donde vamos.

- Y...de donde es Ud. Sr.?
- Ud. que cree? (respondo en mi castizo español)
- mmmm...Alemán?
- Pues no.
- Italiano?
- Pero hombre de Dios!, en que idioma estamos hablando?
- Si, ya, Frances!
- Soy de España.
- Oh, si, me han dicho que se habla harto bien el español en España.

Esta conversacion de taxi, que más de un europeo poco viajado
tachara de ficticia, hace mucho que no me sorprende.
En Ecuador, en Peru y en Bolivia se me ha repetido numerosas veces.
Tampoco me sorprende, en consecuencia, que en España hayan tantos
inmigrantes de estos paises.
Es logico, no saben donde se dirigen.

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Lo que en algunos lugares es considerado honesto,
en otros es sencillamente imbecil.

Respeto

Educado en la moral judeo cristiana, decidi, hace mucho, el sesgo que para mi vida representaba. Me pase media vida dedicado a destruirla, a convertirme en un hombre sin moral. Me siento bastante satisfecho del camino recorrido, aunque a veces me sorprendo del calado de mis enseñanzas infantiles, creo tener menos prejuicios que la media de mis saludados y disfruto de una saludable indecencia.

Cinco dias en Iquitos, Perú:
Carteles de repudio al turismo sexual con menores por todas partes, montones de basura sobre la que corretean los chicos desnudos, madres a los trece, padres que no se ocupan de sus hijos, hijos sin educación, educación judeo-cristiana, mucho alcohol, mucha musica, mucha risa, desprecio por el trabajo, por aprender, por crecer.

De noche, en mi hotel de primer mundo, disfruto de una película, en mi canal de cable de primer mundo:
“Solo cuando un hombre se mantenga sobrio en la calle, de pie, cuide a su mujer y a sus hijos, coma de lo que gane, solo así sentirá respeto por si mismo, el respeto es algo que se gana, no se regala.”

MalcomX, el siervo de Ala, me recuerda que el calado de mis contradicciones es mayor que el de mi educación.

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Tengo poca fe en Dios, pero menos en las personas.

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EL GENIAL REACCIONARIO

Mientras escucho 26 versiones de The Girl From Ipanema, leo a Josep Pla, y traduzco para uds:

“… a menudo, encontrándome solo y desesperado por el rumbo que tomaban mis negocios, maldecía acordándome de la gente de aquí, que parece que solo trabajan para tener hambre, tienen hambre para poder comer, comer para hacerle reposadamente el amor a la mujer y hace el amor para tener limpia la cabeza y las entrañas.”

“… el orden tiene esto de malo: paraliza, admira, invita a no tocar nada. Invita a dejarlo todo para mañana. Dejar una cosa para mañana es dejarla para siempre.”

“…A veces me paseo por las calles con el único objeto de mirar la cara de los hombres y mujeres que pasan. La cara de los hombres y mujeres que han pasado de los treinta años, que cosa impresionante! Que concentración de misterios minúsculos y oscuros, a la medida del hombre; de tristeza venenosa e impotente, de ilusiones cadavéricas arrastradas años y años; de cortesía momentánea y automática; de vanidad secreta y diabólica; de abatimiento y de resignación frente al Gran Animal de la naturaleza y de la vida!
Algunos días invento cualquier pretexto para hablar con la gente que me encuentro. Les miro a los ojos. Es un poco difícil. Es la última cosa que la gente se deja mirar. Me desconcierta ver la escasa cantidad de personas que conservan en su mirada algún rastro de ilusión y poesía –de la ilusión y de la poesía de los diecisiete años-. De la mayoría de ojos, se a evaporado toda explosión por las cosas inconcretas y graciosas, gratuitas, fascinadoras, inciertas, apasionantes. Las miradas son duras o mórbidas o falsas, pero totalmente arrasadas. Son miradas puramente mecánicas, desprovistas de sorpresa, de aventura, de lo imponderable.”

“… es inexplicable la capacidad que tiene la gente para aprovechar todas las ocasiones de acentuar todos los aspectos desagradables, horribles, que tiene la vida.”

Buenas noches.

“FUCK YOUR SELF!”

Me paseo por mi ciudad. Es la ciudad donde siempre viví. No la reconozco.
En el descampado donde quería ser Zabala, hay unos bloques de alto standing.
La puerta donde me guarecí, cuando los grises casi me muelen a palos por reaccionario, ahora es hermética como un cajero de La caixa. El viejo puerto, donde bese a mi mujer por primera vez, es un nido de discotecas. Los chiringitos de la playa donde celebramos el nacimiento de mi primer hijo, es arena para alemanes.
Regreso a casa compungido, han desaparecido los referentes de mis recuerdos, no se si estoy en mi ciudad, quizás yo no soy yo, quizas he perdido el juicio o, quizas, nunca lo tuve…. me mareo, me noto desorientado, perdido.
En ese estado, no veo como un ángel roza mi gabardina. Vuela sobre un patinete, sin alas, desnudo con sexo de varón, blanco como la leche, pelo blanco, ojos blancos, nalgas blancas. Regresa, me roza de nuevo, media vuelta, se impulsa, cruza más de 30 metros y, al final, zas! salta diez escalones, un grupo de jóvenes lo vitorea al caer sin caer del patín. Cámaras de video le filman. Un coche patrulla llega.
Ahí regresa de nuevo…..
- Fuck your self !–me dice amablemente al pasar-
Me siento en casa de nuevo.

Cansado de achicar.

Esta noche tuve una pesadilla.
Remando una canoa, río arriba, llevaba de paseo dos mujeres del siglo pasado.
A cada momento debía achicar, las mujeres levantaban la cabeza echada al sol,
y me miraban molestas por detenerles la suave brisa.
No se cuanto tiempo estuve en esa situación, solo se que me canse de ella.
Deje de achicar, y dejaron clavadas, sus miradas exigentes en mi.
Mientras, la barca se hundía.
Cuando el agua nos llegó al cuello empezaron a maldecír, a los gritos, culpándome
de la situación.
Me despertó el teléfono fijo. Era un viejo amigo, que me pedía disculpas,
como no se porque las pedía no se las di.

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"Redecora tu vida"

Hoy descubrí algo importante: la vida se puede decorar. Yo, a mi edad, no lo sabia. Pensé que se llenaba y se vaciaba, se disfruta y se padecía, hasta se compraba y se vendía. Pero decorarla, no sabia.
Sentado en la parada del autobús, sin nada que hacer, vi un cartel de una compañía sueca de mobiliario: “Redecora tu vida”: una señora mira, arqueando la ceja y sonriendo a media mejilla, al que debe ser su esposo que, sentado en un butacón y mirando al frente, luce dos astas de ciervo dibujadas con tiza de pizarra. “Redecora tu vida”: en el salón de una casa, unos niños gatean dibujados. “Redecora tu vida”: el que pareciera un joven, sentado al lado de la que imagíno su anciana abuela, aparece tachado con la tiza mágica.
La fidelidad, la maternidad o la paternidad, la convivencia, se han vuelto un trazo de tiza. Que fácil de hacer y de borrar!
Con mi tiza me he puesto manos a la obra: he amordazado al pekinés de la vecina del 2º. Animado, he acuchillado cuarenta veces a un joven que pasaba a 40 por hora con un ciclomotor sin silenciador, he cambiado de idea, he borrado las puñaladas y lo he atropellado con un camión de seis ejes a 120 kms. hora.
He visto acercase al capullo de mi yerno y, en un alarde creativo, a el que es homofóbico, lo he vestido de Carmen Miranda.
- Que haces aquí abuelo?
- Redecoro mi vida.
Me ha mirado las zapatillas de cuadros, se que me las ha ‘redecorado’ porque me han empezado a doler los callos súbitamente.
Con mis nuevos zapatos de bailarín de claque me he acercado a comprar una pareja –macho y hembra- de periquitos.

"Por el interes te quiero"

Nunca me gustaron mucho los bancos. Llevo muelas de oro y guardo el dinero en un jarrón. Mi mujer me decía que era medio gitano. Lo decía con cariño, nos amábamos mucho, todavía la amo. En el banco donde cobro mi pensión han puesto un cartel publicitario nuevo, dice:“Por el interés te quiero”. Hay una foto de una mujer joven, muy joven, besando de perfil la mejilla del que supongo su marido, un chico joven, muy joven, con una franca cara de merluzo
Me he puesto triste sin saber porque.

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- Mi hijo tiene siete años, bien llevados, como yo.

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- No dije prejuicios, dije principios.

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- El arte a perdido todo su sentido, fijese Ud. hay quien hace obras que poseen utilidad.

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Y le dije a Pamela: jamás miento, me basta con no contarme toda la verdad.

“SI TU QUIERES”

Recuerdo una época en la que políticos y ciudadanos pretendían, por un supuesto, que debían Tener y Explicar un programa.
Después el Explicar se convirtió en algo ingenuo, por poco efectivo en las reglas de mercado, que aparecía como único camino posible, y se cambio por el Comunicar. Eso implica un ejercicio filoso de reduccionismo.
Del Comunicar salió “Por el cambio”, que sin significar nada concreto –y, de hecho, pudiendo esconder cambios terribles-, piensa en positivo: cambiar, soñar, es posible…
Ahora veo que el fin último que el partido socialista nos propone para el inmediato futuro, a la luz de la campaña emprendida, es derrotar. “Derrotaremos al PP”.
Como antetítulo a ese slogan se puede leer otro mucho más pequeño: “Si tu quieres”, pues puestos a hacer ejercicios de reduccionismo y dentro del mercado, me parece mucho mejor mensaje.
Si tu quieres, lo que tu quieras, contigo, sin exclusiones, hagámoslo...
Porque la mayoría, aunque quizás no lo sepamos, estamos hartos de que todo este ya hecho.

Dios viaja en taxi.

Intentas tomar un taxi, la noche de lluvia que más lo necesitas: después de una cena casera a veinticinco cuadras de casa. Una lucecita verde aminora la marcha, baja la ventanilla dos dedos, le dices la dirección con una sonrisa empapada. No responde, algo no le gusto, sube el cristal y sigue sin acelerar. Andas hasta la parada, los taxis ocupados llevan clientes que se sienten dichosos al mirarte, calado hasta los huesos, temblando la sopa en la cola. Con suerte llegas a casa andando. Con desdicha te ‘levanta’ un mercedes que canta la Virgen de la Cueva.
Tengo mis años. Que civilización permite esto?
Cuando era joven paraba taxis agradecidos con la mano a media hasta.

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FELIZ AÑO.

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